PURMAMARCA

Purmamarca quiere decir "Pueblo de la Tierra Virgen", en aimará y es una pequeña población enmarcada por espectaculares cerros de colores únicos en todo el país, conocidos como “Cerro de los Siete Colores”.

En la plaza central tiene lugar una activa feria artesanal con productos típicos de la quebrada, como alfombras confeccionadas a mano, diversas tallas de maderas, indumentaria regional, vasijas y hasta variedades de plantas medicinales.

El pueblito tiene un atractivo especial porque se encuentra ubicada sobre la base de los increíbles cerros multicolores. Se recomienda visitar la antigua iglesia, declarada Monumento Histórico Nacional y que data de 1648, sobre la plaza principal. Cuenta con infraestructura de alojamiento, gastronomía y excursiones.

Todos los que deciden pasar sus vacaciones en el Norte de Argentina no pueden dejar de visitar y disfrutar de todas las bellezas que la región posee. El pueblo de Purmamarca puntualmente es un lugar que se destaca por el paisaje multicolor que le da el famoso y único Cerro de los Siete Colores, además de tener una interesantísima cultura y arquitectura heredadas de la época prehispánica.

Cerro de los Siete Colores

Purmamarca, que en lengua Aimara significa “Pueblo de la Tierra Virgen”, probablemente sea uno de los pueblos más pintorescos del Norte argentino. Esta a 65 km de la capital de Jujuy, rodeado por sierras multicolores e imponentes cerros rojos.

Mundialmente conocida por su famoso Cerro de los Siete Colores, Purmamarca deleita al visitante tanto por las características policromáticas de su geografía, como por la calidez de su gente.

El Cerro de los siete colores recibe este nombre a causa de las distintas capas de colores que despliega y que son el resultado de una compleja historia geológica. Cada color resulta de diversos sedimentos marinos, pantanosos y fluviales que se fueron depositando en este lugar durante 600 millones de años. Debido a los movimientos tectónicos, estos sedimentos fueron tomando las formas que hoy podemos ver.

Mas allá de la paleta de colores que nos exhibe su tierra, este pequeño pueblo de la provincia de Jujuy también es llamativo por su trazado urbano. Este fue pensado en torno a su iglesia principal del más puro estilo clásico quebradeño, construida en 1648 y declarada Monumento Histórico Nacional. Sus muros exteriores son de adobe, mientras que en el interior esta hecha con una típica carpintería de cardón. Tiene una sola nave y esta consagrada a Santa Rosa de Lima.

Sobre la plaza del pueblo funciona la feria artesanal permanentemente dispuesta para que el turista se lleve un recuerdo autóctono y cien por ciento artesanal. En los alrededores de la plaza los vendedores locales ofrecen alfombras hechas a mano, tallas de maderas, indumentaria regional, vasijas y hasta se puede encontrar variedades de plantas medicinales. Bien preparada para recibir al viajero, Purmamarca ofrece innumerables hospedajes, de los cuales recomendamos el Hotel la Comarca, que con su arquitectura fusionada con el paisaje, nos incita a sentirnos parte de esta tierra. También es muy recomendable la Hostería del Amauta, que siguiendo el mismo concepto, nos recuerdan que el placer de viajar siempre se puede combinar con comodidad a su altura.

La mejor forma de poder disfrutar de Purmamarca con todos los sentidos es realizando caminatas por los alrededores y por el pueblo, trantando de no dejar pasar ningún detalle, porque aunque a simple vista uno crea que el rojo lo invade todo, cada personaje, cada rincón, tiene una particularidad única, dificil de olvidar.

El Paseo de los Colorados

Ofrece sublimes vistas con formaciones pétreas que fueron talladas naturalmente. Este camino nos ofrece una gama de colores que van del gris al blanco, y del blanco al verde y otra vez al gris, pero sobre todos ellos se impone el rojo, furioso, dominandolo todo.

El Algarrobo Histórico

Testigo mudo de una parte importante de la historia de Jujuy, esta al costado de la iglesia, y según cuenta la leyenda, el Gral. Manuel Belgrano, descansó bajo su sombra al igual que lo siguen haciendo los innumerables turistas que pasan por allí. El 30 agosto se celebra la fiesta patronal de Purmamarca, con danzas de samilantes (danzantes emplumados), sikuris y misachicos donde uno puede fundirse con los orígenes y costumbres locales.